18 de junio de 2010

Dispara a la luna, valiente


Y después de este tiempo, los olores a halmaddi y a sándalo NO quieren ahogarme, y yo sólo pienso en ahogar el grito en la herida, tu herida intercostal, la que no busca otra cosa que tirar piedras, lapidar todos mis cuentos

Finalmente acepto la divisa oriental y te pago con la misma moneda...

Tu mano, de lejos.

"the empty room that once smelled sweetly"


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